Pon una doula en tu vida - Pequeños maestros
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Pon una doula en tu vida

Por Amparo Díaz

Foto 22-05-13 21 02 51Después de 6 meses de haber dado a luz a mi nena, puedo decir que recuerdo con gran emoción el día de mi parto, simplemente fue perfecto, potente y transformador. Echando la vista atrás, estoy segura de que contar con el acompañamiento de una doula, en este caso, Lara, fue para mi pequeña familia, una decisión fundamental. Pocas cosas recuerdo, pues es cierto es que abandonas este mundo y te vas a otro.

 

Lara estuvo siempre a la altura de la situación y al pie del cañón, me sentía realmente cuidada desde el silencio y la distancia en la que ella observaba todo, me sentía apoyada cada vez que mi cuerpo se abría y siempre encontraba una mano que apretar o sentía un masaje que aliviaba la intensidad de las contracciones, mi chico pudo “descanzar” gracias a que ella estaba conmigo, en cierta parte me ayudaba saber que estaba siendo acompañada por una mujer que es madre y que ya había andado ese camino. La dilatación casi completa la hicimos en casa y cuando hubo que ir al hospital, fueron ellos quienes actuaron en perfecta sincronía para gestionar trayecto, maleta, llegada al hospital, papeleo, aparcamiento, y llegada a la sala donde me hicieron el primer tacto. Lara conocía mi Plan de Parto y aunque yo sabía que estaba en un hospital de parto respetado, también me tranquilizaba saber que había un par de ojos extra en caso de necesitarlo. La estancia en el hospital fue prácticamente para hacer el expulsivo y durante ese tiempo hubo una conexión aun más grande, pues cada acción, posición o sugerencia de las matronas la consultaba con Lara solo con la mirada y no teníamos que hablar para que ella me trasmitiera su respuesta y a la vez, calma y serenidad. Algo que le agradezco mucho, y que parecen nimiedades pero para mí no lo es, es que haya hecho fotos de ese momento tan especial para nosotros, de otra forma no las hubiésemos tenido (en mi plan de parto lo incluí, pero como era obvio, mi chico y yo nos olvidamos por completo de la cámara). Durante mi embarazo siempre le consultaba las cosas que me preocupaban, algún mareo que sentí, el reflujo que tenia, el constipado que pille, el tema de las vacunas y el famoso colirio, etc. Una vez que mi peque nació seguía consultando con ella temas sobre la lactancia, la posición correcta, el ombligo y hasta como cortarle las uñas.

En definitiva y desde mi experiencia, creo que haber estado con ella ayudó mucho a que las cosas se dieran como lo queríamos, y creo que independientemente del tipo de parto de cada mujer, el acompañamiento durante el mismo es solo una parte, el sentirse escuchada, apoyada y querida durante todo el embarazo (y sobre todo después) es realmente necesario. Gracias Lara.

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