Reencuentros mágicos

El pasado martes nos reencontramos en Pequeños Maestros 5 mujeres que habíamos compartido momentos muy bonitos practicando yoga durante el embarazo. Yo, como profesora, no me lo podía creer. Dos de ellas volvían a las clases con un segundo embarazo, y las otras dos vinieron para poder disfrutar de una práctica tan mágica, para volver a vernos y contarnos, abrazarnos y celebrar juntas las buenas noticias.

Fue una clase muy bonita, las asanas fluyeron, la respiración se acompasó a la perfección y ellas estaban radiantes. Era estupendo volver a verlas tan iguales y diferentes a la vez, tan mujeres, tan madres, tan ellas. Recordé lo que me llevó a acompañar a las personas en el camino de la maternidad y paternidad. Sentí esa fuerza y esa fé que la mujer embarazada te trasmite sólo con estar a su lado, y me sentí afortunada. Afortunada por poder ser testigo de uno de los momentos más importantes de la vida de una persona, el de la maternidad. Afortunada por poder rodearme de personas tan generosas, tan llenas de energía y ganas de cuidarse. Afortunada por poder ver crecer y florecer esos cuerpos, mentes y espíritus. Afortunada por haber elegido un camino tan bello. Sin embargo, todo esta fortuna no sería posible sin ellas. Así que GRACIAS. 

Deja un comentario