Testimonio formación de doulas - Pequeños maestros
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doulas madrid

Testimonio formación de doulas

Lucía Cartolano 

Promoción 2018/2019

Después de dar a luz, surgió de lo profundo de mi ser el deseo de compartir mi experiencia con el mundo. Descubrí, hablando con otras madres, lo diferente que había sido el nacimiento de mi hijo en comparación al resto de mujeres de mi entorno, eso hizo despertar en mí un deseo de cambiar eso. Y así llegué a esta formación, mi familia tuvo la suerte de contar con el apoyo de dos Doulas durante el parto y fue la mejor decisión que pudimos tomar, una de ellas, Paca Muñoz, fue la que me recomendó la formación de Doula de Pequeños Maestros, en la que ella estaba colaborando como ponente.

Me puse en contacto y nada más oír la voz de Lara al teléfono, ese cuidado y cariño con el que me habló y lo comprensiva que fue con mi situación, hizo decidirme y aposté por esta formación. Y qué decir de Palito, esa sonrisa y esa voz tan dulce y relajante, el amor que irradian estas dos mujeres, que hacen posible que se creen mágicos círculos de mujeres. 

El primer día de la formación éramos todas unas desconocidas, reunidas en un círculo con un mismo interés, formarnos como Doulas. Era la primera vez que me alejaba tanto de mi hijo y estaba reprimiendo todos los sentimientos encontrados que la situación me estaba generando. 

Empezamos a presentarnos de una en una, tejiendo una red con un cordón rojo. Cada una iba contando lo que le apetecía, algunas contaron historias, otras simplemente se presentaron y yo no fui capaz de articular más de estas palabras: “Hola, me llamo Lucía tengo 19 años y tengo un niño de un año.´´y todos esos sentimientos salieron de mí en forma de llanto, no era tristeza, tampoco alegría… pero ese círculo de mujeres me sostuvo y validó aquel sentimiento que acababa de brotar en mí.

La vida es maravillosa, la mujer es maravillosa y este grupo de mujeres al que la vida me ha acercado es tan rico en amor, sabiduría, empatía… A lo largo de toda la formación me han surgido diferentes emociones que nunca antes se habían manifestado en mí. He empezado a conocerme mejor como persona, como individuo y en comunidad. El círculo de mujeres que hemos creado tan mágico, comprendido de mujeres tan diferentes entre sí, pero con un mismo objetivo. Cada una aporta algo diferente al grupo y eso es muy bello, todas sin juicios, dándonos mucho apoyo.

Todo lo que me invade es gratitud, por todo lo que me han aportado durante la formación, mil gracias. Para mí ha sido un cambio profundo a nivel personal, el aprender a escuchar sin juzgar, a saber respetar las decisiones del que tenemos delante, apoyar y sostener cada sentimiento que esa persona tenga y exprese, porque es tan válido como cualquier otro y todo hacerlo desde el amor. 

Los nueve meses que dura la formación han sido muy intensos, una montaña rusa de emociones que no terminan aquí. Quiero seguir compartiendo conocimiento, experiencias, sentimientos y mucho amor. Ahora me toca seguir mi camino como Doula, compartiéndolo con el resto de las  maravillosas familias que me cruzaré a lo largo de mi vida y generando ese cambio que todo el mundo ansía, desde el respeto y el amor en los nacimientos, donde se generan las nuevas vidas.

Siento que con esta formación se me abre una puerta enorme en mi vida hacia el constante aprendizaje, a cada seminario que he asistido más ganas tenía del siguiente, he encontrado mi vocación, ha sido abrumadora la experiencia, muchas emociones han florecido y muchas otras se han asentado. 

 

 

 

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